La vida

Hoy, ya es primavera, y tímidamente se cuela en nuestro corazón con humildad y pidiendo permiso para desplazar el miedo,  la incertidumbre. Son días grises, muy grises pero con el alma llena de color y de esperanza, porque la esperanza es la fuerza y la fuerza nos da vida. Vida, son también los aplausos que damos los que sólo podemos quedarnos en casa para ayudar, vida, es sonreír a los profesionales que nos atienden en las compras, aunque ellos tapen su sonrisa para protegernos, vida, es agradecer infinitamente el trabajo de todos los sanitarios que están ahí ahora y siempre, vida, es respetar las normas con naturalidad, si sólo se nos pide eso…

Ya habrá tiempo de disfrutar de las flores que ahora estamos regando con nuestras lágrimas, y será precioso volvernos a abrazar y a besar sin miedo a contagiarnos.

La vida nos ha obligado a frenar,  nos está  invitando a reflexionar con templanza y mesura,  y nos ofrece la oportunidad de descubrir maneras y encantos de disfrutar que estaba ya en la retaguardia.

Démonos esa oportunidad y hagamos  de esta experiencia una historia que merezca la pena ser contada.

Nunca fue mas cierto , la salud es lo primero.

Ana Ríos

Para  ti,  Madrid

 

Sea cual sea la estación del año, tú tienes tu  luz, brillas con el sol, acoges con la bruma, guareces con la lluvia y transportas a los visitantes en su viaje por tu mundo con la mejor de tus caras.  Nunca me sentí extraño, simplemente me sentí, adolescente, mujer, persona, porque aunque viniese cargada,  junto a ti, desplegué mis alas, y volé y volé y volé y tan alto volé que aun sigo aterrizando por cualquier parte. Porque me enseñaste a ser libre, a respetar a los demás, como a mí  me  respetaste sin preguntarme quien era o de dónde venía. No hay distintos en tu mundo, en el mío tampoco, sabía de las razas y sus colores, contigo el arcoíris se quedó pequeño, aquí  cabemos todos y si no, nos apretamos.

Tus calles se abrían paso ante mí, el mundo parecía infinito y aunque alguna vez la lluvia camuflara mis lágrimas,  llegué para quedarme, sentía nostalgia de mi familia, mucho, muchísimo, pero sentía que te pertenecía, es más necesitaba vivir  aquí para valorar y añorar el campo, para desearos y quereros como lo hice, como lo hago y como lo haré. Cuantas veces os abracé al caer el sol sentada en el Templo de  Debod,  admirando como los últimos rayos de sol  se ocultaban entre los árboles del parque del oeste, ¿¿¿Cuántas!!!! Esa lucha entre lo que quieres y lo que debes, lo que puedes y lo que deseas…. Esos pensamientos que sólo llegan con la noche, esos sentimientos encontrados, esas ganas enormes de que alguien te abrace cuando la soledad es tu compañera, cuando los recuerdos son tu abrigo, cuando tus raíces son tu guía, eso…. si no lo necesitas algún día, si algún día no lo echas de menos, tu alma está sin aire, tu corazón sin fuerza y tu vida en un precipicio donde sólo te puede salvar los ángeles de la esperanza, de la generosidad y de la humildad. Pero nada es para siempre y el bullicio de las mañanas en días de trabajo, era un patio de colegio a la hora de recreo, y a quien no le gusta la algarabía de los niños, pues para mí era música celestial, era , un cuerpo al que le están inyectando sangre a propulsión, energía pura que contrastaba con la medio tranquilidad de los días de fiesta donde lo único que no había de fiesta,  era el vestuario, puedes ir con lo que tengas, siempre estarás guapo, porque en días de descanso entonces (años 70) se descansaba de compras en domingo , y teníamos cine, paseo por el Retiro visitas a museos, admirarte, porque tu Madrid, eres bella, tienes calles hermosas con  grandes árboles que nos cuidan en verano para que podamos seguir paseando por ellas,  tienes edificios preciosos que sólo tenemos que levantar la vista y saludarte, rincones en el casco antiguo que con un poco de imaginación te vuelves porque te pareció ver el brillo de la luna en el filo de  una espada o el sonido de los cascos de un jinete cabalgando,  por algo hoy todavía entregan en carroza las credenciales una vez al mes, todo esto y mucho más nos ofreciste  cuando llegábamos  con los ojos  vírgenes ante tanta grandeza y  el deseo de vivir una vida mejor. Mejor? Pues…. con más oportunidades, eso sí, pero mejor,  mejor, no estaba falta de cariño, que va… pero estaba tan lejos mi familia que  me refugié en tu calor, en tu belleza, en tus luces de neón que por las noches brillaban como el firmamento. Cuando algo deja de aportarte ilusión, deja de interesarte, por eso , tú siempre estarás en mi vida,  porque te renuevas cada día para ofrecer a cada uno de tus nuevos inquilinos la mesa camilla más acogedora y  con los manjares que el viajero necesita encontrar para quedarse..

Cuantas veces mis lágrimas velaron tu belleza¡¡¡¡¡¡, pero cuantas  otras muchas, el sentimiento que las provocaba te hicieron  más bella. Esa eres tú, MADRID ……mi MADRID.

 

Ana Ríos

SOLA

Esta poesía nació hace muchos años  y cuando yo era muy joven,  no por eso,  es menos valiosa para mi corazón.

Sola nací y sola vivo.

Sola pienso y sola siento

Sola voy y sola vuelvo

Y cuando la tarde acaba

Sola velo y sola duermo

Sola y te estoy mirando

Sola y te estoy sintiendo

Sola estoy y voy viviendo

Pero ay! Cuando oigo tus pasos

Que suenan por el sendero

La soledad se marchita

La vida va renaciendo

Y mi cuerpo se estremece

Como la leña en el fuego

Porque te quiero y te espero

Porque te anhelo y te tengo

Pero hay veces que aunque estas

Sola pienso y sola siento

Pero es que la soledad

Es la vida hecha deseo

No es vivir pasar la vida

Ni sentir rozar tu cuerpo

Vivir es sentir que te amo

Si estas lejos yo te espero

Sola escribo mis poemas

Y sola los leo al pasar el tiempo

Y el sol da paso a la luna

Y sola yo los contemplo

Y cuando llega la mañana

Con mi sentir sola empiezo

Pero no paso la vida Porque aunque sola….

YO CREO

A.Rios A.

A ti mujer

 

A ti mujer, que creas de la nada una ilusión para poder vivir,  para poder amar, que eres capaz de hacer reír desde lo hondo de tu tristeza, que no te importa llorar porque eso también es ser , existir, a ti que no te importa amar callando ni decir lo que amas, a ti que siempre tienes un hueco a tu lado dispuesto para él porque le amas, a ti que riegas las flores para que estén alegres y miras al cielo recibiendo la lluvia con una sonrisa, tú que olvidas tu figura durante nueve lunas para albergar un ser, a ti que sabes reír y llorar y querer.

A ti que sabes amar…..te lo mereces mujer

A.Rios A.

    REMINISCENCIAS

No seré yo quien diga “cualquier tiempo pasado fue mejor”  pero cada vez estoy más convencida de que conseguían lo que necesitaban , es más, conseguían lo que querían, valoraban tanto el tiempo que todo lo realizaban minuciosamente para que saliera perfecto. Trabajaban con muchísimo esfuerzo así, no necesitaban ir al gimnasio, ahora se trabaja sentado y se va al deporte en coche, si el trabajo es ruidoso , nos protegemos con auriculares, pero a la discotecas vamos aunque nos quedemos sordos,  pedimos suplemento de sueldo por peligrosidad en el trabajo, pero fumamos bebemos y nos metemos  en el quirófano para ponernos o quitarnos, practicamos deportes de riesgo, subimos al Everest aunque se nos congelen los pies o corremos la maratón del fin del mundo aunque nos de un paro cardiaco al llegar y más, y más, y más y no estoy en contra , vivimos lo que nos toca, pero reflexionemos, si todo lo tenemos a nuestro alcance, dónde quedan los sueños? Qué hay del envoltorio del caramelo  de oro o plata que tan cuidadosamente estirábamos para que fuese nuestro marca páginas? Claro, para  eso necesitamos un libro, y si se lee mejor.

Antes, se cocinaba donde luego se iba  a comer, la casa olía a guiso y nos gustaba , ahora la casa tiene que oler a frutos rojos y comemos fuera para pasar la hora, los matrimonios se hacían viejos juntos , se amasen o no, hasta el final, hubiera sexo o no, ahora sexo hasta el final con quien sea, Victor Manuel , siento decirte que ya no está en vigor aquello que tan maravillosamente le dedicabas a tu Pilar “nada sabe tan dulce como tu boca, tan sólo alguna cosa que no se nombra” ahora se nombra y a veces qué mal suena¡¡¡¡¡ y sí, ahora sabe a durex, fresa, menta o limón, nos quieren quitar las caricias sin prisa, las miradas de deseo, esperar el momento, ese pequeño roce que te  acercaba al cielo, donde las estrellas te hacían pasillo para que el amor, aunque  fuese con esfuerzo, te regalaba  un momento de pasión.

Y las mujeres? Nuestras madres, lo eran todo, mujeres esposas madres enfermeras maestras sí, sin comas, TODO, qué horror, no podían realizarse,    que no? Lo único que no tenían era un sueldo, pero eran las mejores contables¡¡¡ parece que nos hemos decidido a ser mejores trabajadoras para que los hombres sean mejores padres, no está mal, pagamos para que nos hagan nuestra cama y nosotros hacemos las de los hoteles que pagan más, y lo hacemos maquilladas  que en casa igual no nos quitamos la bata. Parece que estoy en contra de ello, pues no, estoy en contra de no poder decir que  una  ama de casa es una MUJER  BANDERA, que no tiene que perdonarse la vida por ello.

Hoy es el día de los enamorados, amaos libremente TODOS.

 

Ana Ríos

 

 

Mejor siempre ser, amar.

Y resultó,  que al otro lado de la orilla, la primavera se había adelantado, la luz inundaba las almas que procedían de la tiniebla, la paz y el sosiego llenaban la agonía que arrastraba tu cuerpo y empezaste a flotar, y en cada uno de tus suspiros ibas despojándote del cilicio que había estado mortificando tu corazón, las montañas parecían llanuras verdes, la lluvia,  era sólo orvallo para lavar  tu conciencia, los problemas,  venían con las solución por detrás, porque tú,  llevabas la tierra, pero el amor, te esperaba con el agua, y te ofreció su boca, para que tus labios la besaran, y dejó su huella, para que tú la pisaras, y así, juntos, comenzasteis a escuchar los mismos sonidos, aprendisteis a lameros las heridas que había en vuestro pasado, acariciabais cada noche vuestros cuerpos  antes de caer en un suave , dulce y cálido sueño.

Porque el amor, es el único manto que cubre el alma y la protege del dolor.

Ana Ríos

Por Albert Espinosa

Conocía de ti Pulseras Rojas y Planta 4ª, y que voy a decir, quien no se estremece con historias tan reales y actuales, llenas de lucha, de vida y de fracaso. Historias que todos tenemos cerca alguna vez, pero que tu le diste la vuelta y la llenaste de triunfo y victoria y nos lo regalaste a tus seguidores llenos de sueños.  Una tarde necesitada yo de los placeres solitarios, entré en una librería y disfrutando de ojear los libros me topé con “Si tú me dices ven lo dejo todo…pero dime ven”  imposible no parar, me gustan las frases que concentran sentimientos, y querría explicar todo lo que me hacen sentir cada una de ellas, lo compré, te busqué, te conocí y te seguí; encontré en tu carita de niño bueno con ese diente especial algo muy tierno, muy de verdad, una verdad que nos enlazaba un poco, que me hacía pensar que si no navegábamos en el mismo barco sí íbamos en la misma dirección, soy voluntaria de la A.E.C.C. y colaboro con pacientes de quimioterapia y radio en el hospital de Torrejón y en mi afán de conocerte esperé una larga cola de fans en la feria del libro de Madrid para agradecerte todos los sueños que se habían creado en mi vida por creer en ellos, cuando estuve delante de ti sólo te dije gracias por tu optimismo, y tu dedicatoria fue “ Tú tienes luz propia”. Yo sí sabía de ti,  pero tú de mí no. Ese día compre “Brújulas que buscan sonrisas perdidas”, que importa que el mundo se acabe, a nosotros nos gustan las sonrisas.  Me falta el último, pero los  demás los he releído todos, especialmente “Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo”. Hablo de ellos como si fuera mérito mío haberte encontrado, he hecho de tus personajes mis amigos, tus frases se mezclan con mis sentimientos, he divulgado mi admiración por tus libros, donde casi lo de menos son las historias si no las palabras que empleas para contarlas, transmites alegría, ilusión, ternura, optimismo, siempre valorando lo que tienes y olvidando lo perdido,  tú que vives con un sólo pulmón un Ferrari por pierna y un agujero en forma de estrella en tu hígado, escucharte en las entrevistas me hace la vida más fácil y si me queda algo Te lo diré cuando vuelva a verte.’

 

Ana Ríos